Te quiero. Es en serio.
Y quiero que seas feliz.
Si se puede conmigo, te lo digo.
Que eres importante para mí.
Y si te hago daño, te lo escribo,
nunca fue con un mal fin.
Lo que mereces y no habías visto
es un infinito para ti.
Pero abre los ojos y ve a tu alrededor,
que el infierno será acogedor y el cielo será frío,
y aunque tú decides el cauce del río,
debes confiar en tu decisión.
Hermoso.
Lindo.
Mi amor.
Te extraño.
Lo sé.
Lo siento.
Te entiendo.
Escucha.
Tardé mucho tiempo en darme cuenta.
Hay muchas cosas en mi cabeza en este momento.
Me duelen las palabras que nos hemos dicho.
Y algunas cosas se van con el viento,
pero otras se han quedado conmigo.
Vivimos en el mismo mundo
pero cada uno lo ve diferente
y el cambio a veces es rotundo,
cuando mis pensamientos no concuerdan con tu mente.
Y tardé en darme cuenta del dolor que provocan las palabras,
las ausencias y el no verte de frente,
pero puedo decir con seguridad
que los momentos que estuve contigo,
todos, cada uno de ellos,
valieron la pena.
Por lo bueno, por lo no tan bueno.
En la oscuridad que me permitía mirarte a los ojos.
Caminando por la calle, platicando en el autobús.
Haciendo que el aire detenga al tiempo
y que el tiempo se eleve con saber que estás tú.
Me sentí seguro de estar contigo.
De vivir las cosas que vivimos.
De ser, contigo.
Te quiero por eso.
Me hiciste muy feliz.
Soy feliz por haberte conocido.
Quiero que seas muy, muy feliz,
sea como sea lo que venga en el futuro.
Y llámame si quieres que esté ahí.
Quiéreme si es lo que sientes.
Olvídame si así lo necesitas.
Toma la mejor decisión y permite que el tiempo intervenga,
pero no te arrepientas de nada,
que la vida será corta para los humanos,
pero el tiempo es relativo hasta para los desahuciados,
y valió la pena el que pasé contigo,
con tu presencia y tu alma que sentí para mí.
Me hiciste muy feliz.
Soy feliz por haberte conocido.
Quiero que seas muy, muy feliz,
sea como sea lo que venga en el futuro.
Y llámame si quieres que esté ahí.
Quiéreme si es lo que sientes.
Olvídame si así lo necesitas.
Toma la mejor decisión y permite que el tiempo intervenga,
pero no te arrepientas de nada,
que la vida será corta para los humanos,
pero el tiempo es relativo hasta para los desahuciados,
y valió la pena el que pasé contigo,
con tu presencia y tu alma que sentí para mí.