Querido diario de un chico que lleva demasiado tiempo confundido y ya no sabe cómo es sentirse no-confundido: no sé si quiero tener hijos algún día.
La pregunta ha surgido bastante, como un tema de emergencia para evitar el silencio en una reunión entre amigos, con mis familiares a la hora de la comida, o en una cita con un interés amoroso en potencia. Siempre está presente la incógnita de cómo te imaginas tu vida como padre (o madre, ya sea el caso).
Cuando era más joven (léase en la preparatoria), decía que quería tener un par de hijos gemelos, o lo típico: un hijo y una hija.
Tras descubrir mi sexualidad, la respuesta tuvo que adaptarse y contestaba que adoptaría hijos "porque no me agradaba pensar en la gran cantidad de niños que viven en la calle o en condiciones de vida deplorables".
Luego de desarrollar un poco de sentido del humor, la respuesta hasta hora ha sido que quiero un hijo de raza negra y una niña oriental, o una niña de raza negra y un niño oriental, y la seriedad con la que respondo depende de cómo esté el clima.
Sin embargo, hasta principios de este año, precisamente cuando me di cuenta que ya estaba en una relación con el chico con quien se supone que salgo en este momento, fue cuando me di cuenta de que en realidad no me había planteado en serio eso de tener hijos en un futuro.