23 mayo, 2017

Vida, hoy.

Las punzadas son dolores de cabeza que se sienten como si taladraran encima de ti, pero en lugar de emplear la máquina esa que tiene el tamaño de un niño, utilizan una aguja.
Taladran y taladran hasta que dejas de sentir el ardor de la lanza abriéndose paso entre la piel.
Se deja de sentir.
Olvidas que respiras.
Ignoras que sientes.
Realizas tus actividades como todos los días, por inercia, constumbre o maldición.
Pregunto, si la vida mejora, ¿seguirán existiendo estos dilemas?

19 mayo, 2017

En chinga.

Como cuando descubres, ocho días atrás, la oportunidad de tu vida y decides cambiar todos tus planes, todas tus procrastinaciones, todas tus ideas sobre la vida y sobre lo que quieres de ella y lo que le puedes ofrecer para darlo todo por tener la más mínima chance de lograr eso.
Eso.
Debo prepararme también para el rechazo, pero de verdad es algo que quiero, algo que escribo en mi diario y en mis entrañas que quiero intentar, aunque no lo logre y aunque me terminen escupiendo en la cara y en mi alma.
Si me voy a morir, quiero haber probado los sinsabores de la experiencia primero.

Dieciocho días para el cierre.

Doce días para terminar todo.

Llevo ocho días dando todo lo que puedo y arriesgando provocar problemas irreversibles en mi vida laboral del día a día, y voy a seguir así hasta llegar al doceavo día. Luego me preocupo por lo que sucede después de mayo.

10 mayo, 2017

Dieciséis de marzo de dos mil diecisiete.

Arranco mis hojas, las de mi interior,
Suprimo las ánimas que crecen desde un cielo inferior,
Rellenos los mantos están de canela,
En rollos y en polvo, de frutas de hierba,
Y digas y hables de la vida y las piedras,
Que uno es eterno y que mientes sin penas,
Si vida es difícil cuando el dolor la llena,
Solo es deprimente si los sentidos van en vela.