"Cool."
31 mayo, 2018
30 mayo, 2018
26 mayo, 2018
25 mayo, 2018
24 mayo, 2018
14. Cejón.
si algún día tuviera
que perder mi cabello
lo entrego todo
sin dar mis cejas
pues ambas orugas
que han visto todo
no me dejan solas
no cierran los ojos
y si llega ese día
en qué quedo sin ellas
acaba mi vida
empiezo una nueva
pues ellas conmigo
somos viento y frío
entes muy distintos
nadando sin vacío
que perder mi cabello
lo entrego todo
sin dar mis cejas
pues ambas orugas
que han visto todo
no me dejan solas
no cierran los ojos
y si llega ese día
en qué quedo sin ellas
acaba mi vida
empiezo una nueva
pues ellas conmigo
somos viento y frío
entes muy distintos
nadando sin vacío
23 mayo, 2018
13. Luces en la oscuridad.
Siempre me ha fascinado la idea de que un grupo de desconocidos se reúnan en una habitación a oscuras para presenciar por eso de dos horas las imágenes que una serie de desconocidos organizaron para entretenerlos.
Y siempre he disfrutado de ser uno de los asistentes solitarios que van con la esperanza de que el precio del boleto se traduzca en un momento de sorpresa, en un ratito de diversión, en un buen susto, o cuando menos en quince minutos de un buen sueño.
Y es que las salas de cine, tan ajenas y lejanas cuando era niño, se fueron convirtiendo poco a poco en espacios seguros, en extensiones de mi dormitorio privado donde puedo dejar de lado muchos de los factores que simultáneos aparecen en mi vida para poner atención a un espacio siempre cambiante.
Me han dado mucho las salas de cine. Desde llantos nada relacionados con la película que estuve viendo hasta un par de horas de mi propia compañía. Mi primer beso fue en una sala de cine.
Aprecio mucho sentarme, recargarme en la butaca, y dejarme llevar.
Y siempre he disfrutado de ser uno de los asistentes solitarios que van con la esperanza de que el precio del boleto se traduzca en un momento de sorpresa, en un ratito de diversión, en un buen susto, o cuando menos en quince minutos de un buen sueño.
Y es que las salas de cine, tan ajenas y lejanas cuando era niño, se fueron convirtiendo poco a poco en espacios seguros, en extensiones de mi dormitorio privado donde puedo dejar de lado muchos de los factores que simultáneos aparecen en mi vida para poner atención a un espacio siempre cambiante.
Me han dado mucho las salas de cine. Desde llantos nada relacionados con la película que estuve viendo hasta un par de horas de mi propia compañía. Mi primer beso fue en una sala de cine.
Aprecio mucho sentarme, recargarme en la butaca, y dejarme llevar.
22 mayo, 2018
12. Hijos.
Hablar de hijos es un pedo, por usar un término adecuado.
Siempre dije que no quería tenerlo pero es por miedo a la responsabilidad que es cuidar todo aspecto de una persona ajena a nosotros. Y un hijo se trata de alguien que solo va a tener a sus padres como completos responsables de su bienestar.
En estos momentos digo que no quiero hijos. Quizá en un futuro acceda, o ceda. Tal vez jamás cambie de parecer.
Sí admito que, entre sueños a los que no les di muchas vueltas en sus respectivos momentos, he llegado a imaginar más de una vez una vida con hijos. Y no parecía tan mal el asunto. Quizá apenas así aprenda ciertas cosas a las que de otra manera jamás me enfrentaré.
Me he imaginado un futuro en el cual, por circunstancias extrañas, termino embarazando a una mujer y juntos tenemos al fruto de nuestros cuerpos, sin un matrimonio de por medio.
Y la fantasía no llega a más. Solamente siento el reto con sus beneficios y consecuencias.
En fin, es algo que puedo lograr, pero no estoy seguro de que lo quiera vivir.
Siempre dije que no quería tenerlo pero es por miedo a la responsabilidad que es cuidar todo aspecto de una persona ajena a nosotros. Y un hijo se trata de alguien que solo va a tener a sus padres como completos responsables de su bienestar.
En estos momentos digo que no quiero hijos. Quizá en un futuro acceda, o ceda. Tal vez jamás cambie de parecer.
Sí admito que, entre sueños a los que no les di muchas vueltas en sus respectivos momentos, he llegado a imaginar más de una vez una vida con hijos. Y no parecía tan mal el asunto. Quizá apenas así aprenda ciertas cosas a las que de otra manera jamás me enfrentaré.
Me he imaginado un futuro en el cual, por circunstancias extrañas, termino embarazando a una mujer y juntos tenemos al fruto de nuestros cuerpos, sin un matrimonio de por medio.
Y la fantasía no llega a más. Solamente siento el reto con sus beneficios y consecuencias.
En fin, es algo que puedo lograr, pero no estoy seguro de que lo quiera vivir.
21 mayo, 2018
11. Cafeteros.
Y aquí es donde creo que empiezo a mentir.
...porque nunca, desde niño, tuve muy claro el rol de un amigo, o cuándo alguien se convierte en tal.
Y creo que por ello me considero un mal amigo.
Inconstante.
Inconsciente, inconscientemente.
Soy ese amigo que se va y no regresa.
Con los del proyecto de Viernes Cafetero estoy muy agradecido, y no solo por los talleres, sino porque puedo decir que la primera publicación en donde aparece mi nombre fue con ellos.
Pero no sé si los consideraría amigos. Entendiendo como "amigo" a aquella persona con la que quieres compartir parte de tu vida. A quien le quieres confiar partes íntimas del esquema de pensamiento propio. Alguien con quién no moleste compartir oxígeno y espacio.
En esos sentidos, debí haber escrito "compañeros cafeteros", pero hoy en día se aplica con tanta ligereza el término de amistad que hasta al cartero le podría llamar como tal y nadie interrumpiría el curso de su vida para corregirme.
...porque nunca, desde niño, tuve muy claro el rol de un amigo, o cuándo alguien se convierte en tal.
Y creo que por ello me considero un mal amigo.
Inconstante.
Inconsciente, inconscientemente.
Soy ese amigo que se va y no regresa.
Con los del proyecto de Viernes Cafetero estoy muy agradecido, y no solo por los talleres, sino porque puedo decir que la primera publicación en donde aparece mi nombre fue con ellos.
Pero no sé si los consideraría amigos. Entendiendo como "amigo" a aquella persona con la que quieres compartir parte de tu vida. A quien le quieres confiar partes íntimas del esquema de pensamiento propio. Alguien con quién no moleste compartir oxígeno y espacio.
En esos sentidos, debí haber escrito "compañeros cafeteros", pero hoy en día se aplica con tanta ligereza el término de amistad que hasta al cartero le podría llamar como tal y nadie interrumpiría el curso de su vida para corregirme.
20 mayo, 2018
10. Volátil sin vientre.
Me gusta mucho fotografiar escenas extrañas.
Imágenes recortadas con iluminación artificial, casi surreal.
Una imperfección en el pecho apenas descubierto de no ser por la playera con flamingos impresos.
¿Qué persona fui en la madrugada cuando se me ocurrió capturar tal momento?
Ya no creo parecerme tanto a ese Raúl, aunque alguien me pueda decir con facilidad que es el mismo que escribe esto. Y puede que incluso le crea por un rato.
Pero sé que será mentira.
10 mayo, 2018
9. Yo nunca, nunca había llorado...
El siguiente fue un momento de desconexión muy interesante:
En el festival del día de las madres en mi escuela, corriendo el año 2018, canté, por idea de no recuerdo quién en realidad, "¿Por qué me haces llorar?", de Juan Gabriel, frente a casi todas las mamás de los alumnos que atendí en aquellas fechas. Casi dos años de esos tiempos, y siento que en un presente no repetiría el momento.
No lo hice en el festival anterior, y no fue por sentirme más robusto (cosa que sigue siendo vigente), o por menos inseguro (esta varía). Fue una de esas acciones que quiero que permanezcan como parte de algo que quienes lo presenciaron pueden sentir que se trató que quizá no se repita.
Uno de mis compañeros que actuó también en la fechoría insistió en la segunda vuelta, en la ocasión anterior, pero no quise ceder.
No por falta de canciones de Juan Gabriel, ni por haber quedado en ridículo: las madres mencionaron que la implausibilidad de que sucedió le dio un carácter entrañable y ameno.
Simplemente no quiero prestarme a ser esa persona otra vez.
Y quiero que ello sea aplicable a más aspectos de mi vida.
En el festival del día de las madres en mi escuela, corriendo el año 2018, canté, por idea de no recuerdo quién en realidad, "¿Por qué me haces llorar?", de Juan Gabriel, frente a casi todas las mamás de los alumnos que atendí en aquellas fechas. Casi dos años de esos tiempos, y siento que en un presente no repetiría el momento.
No lo hice en el festival anterior, y no fue por sentirme más robusto (cosa que sigue siendo vigente), o por menos inseguro (esta varía). Fue una de esas acciones que quiero que permanezcan como parte de algo que quienes lo presenciaron pueden sentir que se trató que quizá no se repita.
Uno de mis compañeros que actuó también en la fechoría insistió en la segunda vuelta, en la ocasión anterior, pero no quise ceder.
No por falta de canciones de Juan Gabriel, ni por haber quedado en ridículo: las madres mencionaron que la implausibilidad de que sucedió le dio un carácter entrañable y ameno.
Simplemente no quiero prestarme a ser esa persona otra vez.
Y quiero que ello sea aplicable a más aspectos de mi vida.
08 mayo, 2018
El tiempo está corriendo...
...y sigo detenido por un abismo de incertidumbre,
pues cómo avanzar si no vas a dónde vas,
si quedarte quieto te deja en el mismo lado,
si la única manera de saber tu paradero
es conformarte con lo que no quieres más.
Muere la vida
fallece el espíritu.
pues cómo avanzar si no vas a dónde vas,
si quedarte quieto te deja en el mismo lado,
si la única manera de saber tu paradero
es conformarte con lo que no quieres más.
Muere la vida
fallece el espíritu.
06 mayo, 2018
Súper héroe.
Estamos en un cancionero digital, que no marca horas pero enseña números.
Vivo bajo la sombra de una persona que nunca fui, en quién no me convertí, que nunca quise ser.
El mundo aspira a través de mis rosfo nasales, la vida consume con mi garganta, el cielo se ve a través de mis ojos.
Destruyo construcciones ajenas. Des-tru-yo ideas preconcebidas. DES-TRU-YO oraciones que pueden ayudar a salvarme, por el simple hecho de que no quiero ser salvado.
No quiero héroes, si el héroe no soy yo. Y aún así, cual supervillano que ha perdido el rumbo y el propósito al mismo tiempo, voy deambulando por la noche en busca de una fechoría por cometer, de un crimen personal que me haga abrir los ojos, de aalg que no haya estado antes aquí y que me diga que todo va a ser diferente, que mi vida va a cambiar. Pero pretender que soy quien no soy me ha dejado cansado y no quiero luchar más. Porque ni la identidad secreta con la que nací ni la idea que creé sobre mí soy, y se siente tarde para intentar cambiar los papeles.
8. CC Slaughters, Puerto Vallarta.
Este lugar me ha dado vida y amigos.
Me a ayudado a disfrutar de música que jamás me atreví a cantar en voz alta, mucho menos bailar, en un pasado.
Han tenido un costo enorme, físico y económico, pero como ofrenda el CC me ha dado amores, risas, llantos, vomitadas, bailes exagerados, pantalones rotos, platicas con desconocidos, gringos despreocupados y compañeros desesperados... es un lugar traicionero y eufórico que me ha transformado momentos simples en experiencias indescriptibles.
Y le agradezco.
Pero también necesito un descanso de todo eso. Porque con todo lo que me da, siento que poco de ello llega a trascender en un camino que quiero recorrer en un futuro personal.
Esta siempre ha sido una de mis publicaciones favoritas. Cómo el mismo lugar cambia con solo pasar de un color a otro. Y aún así permanece su candor, su caliente vibra.
Me a ayudado a disfrutar de música que jamás me atreví a cantar en voz alta, mucho menos bailar, en un pasado.
Han tenido un costo enorme, físico y económico, pero como ofrenda el CC me ha dado amores, risas, llantos, vomitadas, bailes exagerados, pantalones rotos, platicas con desconocidos, gringos despreocupados y compañeros desesperados... es un lugar traicionero y eufórico que me ha transformado momentos simples en experiencias indescriptibles.
Y le agradezco.
Pero también necesito un descanso de todo eso. Porque con todo lo que me da, siento que poco de ello llega a trascender en un camino que quiero recorrer en un futuro personal.
Esta siempre ha sido una de mis publicaciones favoritas. Cómo el mismo lugar cambia con solo pasar de un color a otro. Y aún así permanece su candor, su caliente vibra.
03 mayo, 2018
7. Trabajando.
De una manera masoquista disfruto bastante de mi trabajo.
Me di cuenta que no estaba seguro de ser maestro al tercer mes de ejercer esta profesión.
Ignoré el pensamiento durante mucho tiempo, porque es más cómodo empapelarlo sin hacerle caso que hacerle frente a una realidad que puede resultar destructiva.
Con el tiempo he ido afianzando tal teoría, pero también me he hecho bueno en el oficio de dar clases a cuarenta personas por hora.
Y aunque no siga del todo convencido por lo que hago y detesto el sistema que toma las decisiones, soy muy bueno en esto, me da de comer y creo que puedo utilizar el tiempo libre para aprender a hacer algo más que me ayude a dejar esto algún día sin pasar hambre.
Algún día.
Me di cuenta que no estaba seguro de ser maestro al tercer mes de ejercer esta profesión.
Ignoré el pensamiento durante mucho tiempo, porque es más cómodo empapelarlo sin hacerle caso que hacerle frente a una realidad que puede resultar destructiva.
Con el tiempo he ido afianzando tal teoría, pero también me he hecho bueno en el oficio de dar clases a cuarenta personas por hora.
Y aunque no siga del todo convencido por lo que hago y detesto el sistema que toma las decisiones, soy muy bueno en esto, me da de comer y creo que puedo utilizar el tiempo libre para aprender a hacer algo más que me ayude a dejar esto algún día sin pasar hambre.
Algún día.
01 mayo, 2018
6. Desapercibido.
Sayulita es un paraíso, y es un lugar lleno de tierra. Es feo, de acuerdo a muchas personas que conozco, pero pocos lugares te regalan esa oportunidad de sentirte en calma. Siempre está lleno de gente, pero a la vez es muy pequeño, aunque no lo suficiente si quieres desaparecer.
Antes solía ir casi una vez por semana, aprovechando las flexibilidades que me regala mi horario, y me aventaba la casi hora de camino nada más para sentarme un rato y perderme. Porque sin importar las veces que fuera, siempre me convertí en un visitante sin nombre ni rostro, alguien que pasó desapercibido, con las personas asumiendo que visité de paso sin intenciones de regresar, cuando casi fui un local más.
Es una sensación muy reconfortante estar en un lugar donde nadie te conoce.
Antes solía ir casi una vez por semana, aprovechando las flexibilidades que me regala mi horario, y me aventaba la casi hora de camino nada más para sentarme un rato y perderme. Porque sin importar las veces que fuera, siempre me convertí en un visitante sin nombre ni rostro, alguien que pasó desapercibido, con las personas asumiendo que visité de paso sin intenciones de regresar, cuando casi fui un local más.
Es una sensación muy reconfortante estar en un lugar donde nadie te conoce.
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