31 marzo, 2013

Después del atardecer.

Entrando a mi casa, lo primero que hice después de entrar fue dirigirme hacia el espejo que está en la sala y observarme por unos instantes. Mi cabello estaba horrible, como siempre cuando no lo peino; mi boca seguía igual, un poco seca pero era la misma; mis dientes seguían con el ligero pigmento amarillento de siempre, mi lengua no lucía diferente y mis ojos estaban un poco rojos, pero probablemente se debía a estar escribiendo en la oscuridad o a estar en la computadora gran parte del día.
Acabo de llegar del campo, donde conocí a un chico olvidado y probé mi primer cigarro. En realidad sólo le di una pequeña probada y no mantuve el humo dentro de mi boca por más de dos segundos, pero me quedó un pequeño sabor a café sin azúcar. En realidad no es tan bueno ni tan relajante; tal vez lo diga porque ni siquiera lo inhalé, qué se yo, pero no quiero volverlo a hacer.
Es divertido verme en retrospectiva cómo sucedieron las cosas desde hace una hora. Al principio me encontré a una gran amiga y a su novio. Los vi a lo lejos, cada uno con una paleta helada de un color diferente, y me acerqué a ellos aunque supuse que habían llegado hasta ahí para compartir un rato juntos. Por lo mismo no duré mucho tiempo, siempre es agradable platicar con esa amiga (es una de mis mejores amigas) y con su novio (a quien también lo considero un gran amigo), pero decidí darles un tiempo a solas y aprovechar la luz del día para escribir, pues para eso había ido al campo.

Desviándome hacia las redes sociales.

En ocasiones siento que mi vida es desperdiciada. Que podría estar haciendo miles de cosas más importantes o al menos dormir un rato más para mejorar mi humor de diario y estar en paz conmigo mismo y con los demás.
Hace rato escribí una reseña de un episodio de Glee y fue mucho más difícil de lo que esperaba. Más que nada porque hubo un momento en el que de la nada me desesperé y no quise continuar. No tengo la más mínima idea de cómo terminé sintiendo eso, siendo que personalmente decidí hacer dicha reseña.
Hoy volví a hacer ejercicio. Me preocupa un poco que sea el tercer día seguido que hago una rutina. Bueno, no me preocupa realmente, pero temo que entrando a la escuela deje de ejercitarme.
Últimamente me he esforzado bastante por estar escribiendo. No digo que se me hayan acabado las ideas o que sufra un bloqueo de escritor, pues lo que hago en realidad es escribir sobre las cosas que hago o que veo, pero siento que últimamente estoy viendo todavía menos que antes. Tal vez sí sea una especie de bloqueo, la "ceguera del escritor de blogs".
Siento que me odio cada vez que entro al facebook. Me parece poco relevante entrar ahí y esperar a que alguien comente algo para ser feliz. Es divertido enterarte de lo que hacen las personas por ahí en ocasiones y puede llegar a ser bastante útil saber cuándo la gente cumple años, pero le he dedicado muchísimo tiempo a esa unidad virtual. Ya sea para acomodar una foto de perfil o de portada o para configurar las opciones de privacidad, no tengo tiempo para eso, no más.

30 marzo, 2013

Mirándome al espejo.

Creo que soy una persona con la que es difícil convivir. Un día puedo estar feliz y ser una "gran persona" para los que están a mi alrededor, pero en cuanto me pongo de malas, nadie parece soportarme y creo que prefieren arrojarse de un puente antes de pasar otros cinco minutos conmigo.
Me gusta estar triste o tener problemas, es la verdad. Eso fue prácticamente la base en la que se han fundado mis relaciones amorosas. Con el chico que considero más oficial compartía todos mis problemas, pero en el momento en el que se acabaron, lo nuestro se quebró. Con el otro que mencionaré, el único momento que pasé con él sin que me sintiera fuera de lugar fue cuando lo hicimos.
Nunca termino algo o lo que termino no es favorable para mi crecimiento personal. El otro día intenté esquematizar una idea que tengo sobre un libro. Iba todo bien, hasta que me di cuenta que no sabía hacia donde llevaría a los personajes, quienes son personas que existen en mi vida. Como protagonista de la historia, no sabía hacia dónde dirigirme ni qué camino tomar, así que me quedé sentado sobre el verde sendero esperando que llegara una idea o inspiración.
No me gusta como me expreso ante las personas o, en ocasiones, como escribo. Veo bastante pornografía y me siento mal después de hacerlo. Como mucho a pesar de saber que me culparé eternamente por cada bocado. Suelo ver lo mejor en las personas, cuando lo único bueno que he visto en mi es que me gusta escribir (aunque no me considero bueno y no escribo esto para que me digan que lo soy, pues seguiré sin creerlo).
Parece que me gusta mi propio sufrimiento y no creo que cambie pronto. Por mientras, trataré de dormir, esperando que entre sueños y descansos la vida traiga algo para mi...
Espera, estoy harto de esperar. Si la vida tiene algo para mi, bien por ello. Sin embargo, no me detendré a esperar otra vez. Si hay algo para mi, espero que pueda correr a la misma velocidad a la que me muevo.

Posdata: Considero que las relaciones que tuve estuvieron llenas de momentos hermosos y no se limitaron a incomodidades o malas interacciones. Todo fue increíble para mi, desde mi primer beso en el cine, hasta aquella plática con molletes en un café.

29 marzo, 2013

El acompañante girs, parte II.

Quiero escribir que estoy feliz de estar escribiendo diario durante estas vacaciones. No importa si es en esta página, en las notas de mi celular (que en paz descansen después de un pequeño accidente que tuve con el aparato, las extrañaré) o si es en un cuaderno que tengo en una mochila gris, estoy escribiendo con constancia, y si mi vida se tambalea emocionalmente, al menos lo que pasa por mi cabeza queda plasmado en algún lugar.
Suficiente hablar de eso, pues a veces siento que tengo el "síndrome del blogger", el cual le sucede a muchos bloggers y videobloggers cuando terminan hablando del blog y de cómo tienen muchos seguidores en lugar de expresar sus ideas. Sin embargo, debido a mi falta de seguidores o de popularidad (gracias), me concentraré hablando de lo que me sucede y de lo que pienso, comenzando con la mención de que me encanta el olor a tierra mojada.
Lo acabo de recordar hace cinco segundos al utilizar el viejo baño de mi casa, el que nadie utiliza. Al abrir la llave el lavabo, que tenía una gruesa capa de polvo, se llenó de agua y se desprendió por un instante ese bello olor. Con esa simple sensación, mi mente se transportó hacia un jardín distante, a miles de kilómetros de distancia del mundo real. Una ligera brisa caía del cielo y se posaba sobre mi rostro y sobre el inmenso suelo, cubierto de suave tierra oscura, de césped y de las raíces de un par de árboles.

26 marzo, 2013

Homofobia interna.

Luna llena, una perfecta compañía para escribir un poco. Estoy feliz porque el fin de semana terminó. Eso no quiere decir que me arrepiente de haber ido a la excursión religiosa que hago con mi familia paterna cada año (a excepción de un par de veces que no fui), pero siendo un joven veinteañero homosexual que lucha diariamente con sus dilemas personales en silencio, ir a Talpa, la capital católica de la región, no consiste precisamente en un lugar ideal para comenzar el descanso vacacional de primavera.
No tengo mucho por qué quejarme, pues estas vacaciones se originan en parte por la religión que tanto suelo despreciar, pero este fin de semana fue la razón por la que desperté esta tarde (sí, esta tarde) de mal humor y con un dolor de cabeza que aún no se ha ido. Y es que mi paciencia fue llevada al límite aún más este fin de semana.
Pasarla con mis parientes, sobre todo con mis primos, estuvo bien, generalmente. Me preocupa el hecho de que me llevo mucho mejor con los menores, a quienes les llevo con mínimo ocho años de ventaja, que con los que son casi de mi edad. Puede que sea porque no tomo y no me gusta bailar banda por periodos de tiempo mayores a una hora o porque nunca conviví con ellos el tiempo necesario.

20 marzo, 2013

Drama ("ain't nobody got time for that").

El título lo explica todo. En esta corta entrada quiero expresar un par de cosas. La primera es que al parecer el proyecto que comenzó como una broma, luego como una buena idea, después como algo imposible y ahora se ha convertido en un sueño con pocas probabilidades de salir a la luz está tomando forma. Sí, estoy planeando una especie de serie de televisión que, de compararla con series existentes, sería una combinación de Skins con My So-Called Life, con una gran ración de Girls y una ligera pizca de muchas de mis series favoritas. Más que nada, imaginen esas tres series combinadas pero tratando sobre mí y mis dos mejores amigas.
El segundo tema, como siento que llevo años sin escribir sobre ello, es el desenvolvimiento de mi sexualidad, como era de esperarse. Voy haciendo progreso, pues ya mis padres y hermanos los veo poco a poco haciéndose la idea de vivir con un homosexual y con el hecho de que eso no cambia absolutamente nada. Sin embargo, hoy sufrí un gran retroceso.

18 marzo, 2013

Increíble.

Como es natural y de acuerdo a mis ideas extrañas, tenía la idea desde hace un par de días de comenzar mi cumpleaños escribiendo, así como le hice hace unos ayeres con la venida del 2012. Sobra decir que ese no fue precisamente mi año, pero al menos comenzó bien y terminó de una manera diferente a los demás años, por lo que quise intentarlo ahora con este día. Sin embargo, me distraje, bajé a la cocina, subí un cargador, fui al baño y ahí me di cuenta que ya era la medianoche.
Ahora tengo veinte. 20 años de vida. Como pensé hace rato, he durado veinte años sobreviviendo a los peligros que el mundo tiene para mi y los que yo mismo creo. Aún no me creo que haya llegado a otra década, pero aún sostengo que cumplir años no significa que de repente algo cambie en mí o que sea más maduro de un minuto a otro; si eso no ha sucedido a lo largo de dos décadas, creo que tengo todavía un largo camino por recorrer.
Trataré de ser breve en esta entrada, sólo diré los detalles y los puntos altos que hubo en el día. De manera sorprendente, no hubo alguna cosa que me hizo sentir mal acerca de esta noche. Fue increíble de hecho, hasta podría decir que fue el mejor cumpleaños que he tenido. Bueno, uno de los mejores.
Conviví un poco por aquí y por allá, platiqué, me reí bastante, tomé casi un vaso de alcohol y me sentí un ebrio pero me gustó en el momento sentirme así, estuve con mis amigos y con mi familia e incluso al soplar las velas y el ritual del pastel, no me sentí incómodo como solía hacerlo. Shock horror.
No sé ni qué pensar sobre este día. ¿Será una señal de dios, el destino o del karma que al fin este año será mi año? Tal vez sería más adecuado afirmar que las cosas cambian dependiendo del ojo del espectador. Espero mantener ese ojo por el resto de mi vida y que siga funcionando así.

17 marzo, 2013

Casi veinte velas.

Siendo oficialmente el último día en que vivo mis "late teens", antes de entrar a mi década de los veintes, siento que aún sigo siendo todo un adolescente. Peor, siento que apenas estoy pasando por esa etapa.
No lo sé, no me gusta como soy, especialmente ahora. Siendo mañana mi cumpleaños, mis papás decidieron hacerme una pequeña cena con la familia ahora y no pude hacer nada para evitarla. Si fuera por mi todo lo que haría fuera ver una película con mis amigas y hacer tarea, sin embargo, según las tradiciones familiares con las que me crié, es una norma ir a la casa del cumpleañero a cenar en su día especial, por lo que es esencial que dicho festejado tenga preparada la cena como mínimo.
Nada de eso me molesta en realidad. Es verdad que se siente lindo recibir abrazos, ver gente feliz y también recibir unos cuantos regalos (por qué mentir), pero eso no es para mi. Me contradigo constantemente (vaya revelación): me gusta que venga gente a felicitarme pero cuando están aquí no sé que hacer con ellos.

15 marzo, 2013

El mensaje de mi ex.

Blog: tendrás que disculparme porque ese título hace referencia directamente a una canción de música grupera bastante popular entre las personas que conozco y que saben apreciar de manera extraña ese tipo de música tan querida y amada en estos rumbos tan escondidos del mundo exterior, pero me pareció un título adecuado que describe los eventos de los últimos días.

Intento recordar qué es lo que hice los días once y doce de este mes y he llegado a tener la singular impresión de que pasé esos días en un estado donde mi cuerpo hace el trabajo de mi mente, pero entre ideas vagas que quise escribir y que ya olvidé y cosas que puede que no sean potencialmente útiles para mis historias en estos momentos (como cuando escribí la fecha el once y recordé la canción “Jueves”), recuerdo que me dije a mí mismo: “mira, mañana es trece del año trece de tu mes favorito porque es el mes de la primavera y de la naturaleza y no porque cumples años en este mes porque odias tus cumpleaños, y tengo el presentimiento de que mañana sabrás quién es el amor de tu vida, a pesar de que tienes el firme propósito de vivir tu independencia espiritual con libertad”.

09 marzo, 2013

Miedo.

Mirando hacia la ventana de la cocina estaba una camisa colgada. Mi mirada despreocupada de repente lo que vio fue el viento moviendo a la camisa y me hizo creer que había alguien mirándome desde afuera. Claro, hizo darme cuenta que todavía no he perdido mi pobre capacidad de imaginar y que no he terminado de lavar los trastes, pero me asustó bastante el hecho de que alguien esté afuera de pie sin moverse.

03 marzo, 2013

Análisis de comportamiento frente a otros individuos de la misma especie a la hora de la alimentación.

Como la mayoría de veces que escribo en esta página, estoy tratando de terminar mi tarea. Escribo porque es la forma más efectiva que he encontrado para distraerme un poco de los quehaceres cotidianos y para sentir que no estoy desperdiciando la noche de sábado, mientras que miles de personas tienen sexo o están dormidos.
Aparte, estoy decidido a cumplir un propósito que me hice hace unos días de hacer todas mis tareas los sábados para tener los domingos libres. Eso puede ofrecerme una gran gama de posibilidades para los días dominicales, como tiempo para que me obliguen a ir a misa o a comidas familiares.
Hablando de comidas, me gustaría tocar un tema curioso en esta entrada. He notado cada vez más que evito comer con otras personas. Puede que se deba al hecho de comer solo desde que estoy en la preparatoria (a excepción de los fines de semana y uno que otro día), o puede que me esté convirtiendo en una persona ermitaña, pero evito a toda costa comer con otras personas.