30 agosto, 2013

Desesperación.

Anoche no pude dormir. Sentía que tenía montañas de tarea y no las hacía. Tomaba cualquier objeto rudimentario que encontrara a mi alcance y me perdía horas con eso. Ponía un vídeo para relajarme un poco y terminaba casi viendo una película. Fue hasta las cuatro de la madrugada de ya el día de ayer cuando al fin terminé mis deberes y me fui a la cama, insatisfecho por supuesto.
¿Deprimido? No, no lo creo. Tal vez con aquella tristeza que llega sin razón aparente y que te hace perderte en el tiempo con el deseo de ver cómo todo el mundo gira mientras te detienes sin darle la más mínima importancia a miles de acontecimientos. ¿Estresado? Un poco, pero no en realidad. De haber estado en esa situación, me hubiese preocupado por apresurarme un poco a terminar mis cosas e irme a dormir en lugar de estar buscando el fruto prohibido en páginas ocultas. ¿Cansado? Sí, pero con la necesidad de seguir despierto.
En los últimos días me han entrado las ganas de renunciar a mi pasado, a todos los errores que he cometido e incluso a los que estoy cometiendo en estos momentos o los que quedan por cometer. Me agobia el espacio, el tiempo, las sonrisas y los llantos. Quiero gritar pero no tengo la necesidad de hacerlo. Tengo unas inmensas ganas de golpearme en la cabeza repetidamente pero no siento que sirva de mucho.

23 agosto, 2013

Inesperado.

Hoy parecía ser un día común y corriente, sin inspiración alguna para escribir algo y, en su lugar, dar vueltas en el suelo (figurativamente) tratando de sacar adelante las cosas. Sin embargo, eso de encontrar desconocidos que intercambian diálogos rápidos y extraños puede ser interesante.
En la escuela no sucedió algún evento destacable, antes de eso ni siquiera recuerdo lo que hice y lo único que puedo subrayar del día de hoy es el humor punzocortante que poseí durante gran parte del día. Uno de mis compañeros me dijo que esa afección podía ser nombrada como "síndrome pre-menstrual masculino". No estoy seguro de poder menstruar, pero me pareció ligeramente adecuado tal nombre.
Al terminar las clases y después de platicar un poco con una amiga, decidí emprender mi camino hacia el lugar donde tomo el transporte para salir de la ciudad y poder llegar al pueblo donde vivo, andando a pie por las aproximadamente ocho cuadras que marcho para llegar a tal lugar.

21 agosto, 2013

Mi alma gemela es una actriz de los noventas.

Hace un par de días, sobre todo para ahogar mis resentimientos, penas y corajes que tuve involuntariamente antes de entrar a clases de nuevo, me enfrasqué en una fiebre de "ve todas las películas que te encantaban de chico para ver si tienen el mismo efecto ahora mientras puedas" y decidí comenzar por Matilda, ya que tenía fresco en la memoria a Roald Dahl y a sus increíbles cualidades como escritor porque estaba leyendo algunas de sus fantásticas historias cortas.
Para mí, Mara Wilson, la protagonista de la película antes mencionada, siempre fue "la niña adorable con mucho carisma en pantalla" o "la persona ideal para interpretar a Matilda, según el libro" (sobra decir que me encanta tanto ese libro que me deprime no tenerlo para releer una que otra página casualmente), pero hace un mes, más o menos, me volví loco de emoción porque una actriz que había desaparecido de mi vida por completo había escrito una lista sobre la insanidad de los artistas que comienzan su carrera desde pequeños en una página web increíble. Sin embargo, eventualmente lo olvidé por un tiempo.
Cuando caí en tal fiebre y recordé el humor de Matilda --película de culto en mis adentros--, decidí volver a leer el fascinante artículo que escribió la estrella de la película y me encontré con que ella tiene twitter, facebook (es algo obvio que iba a contar con tales redes sociales), y un pequeño blog. "Espera, espera", me dije a mí mismo, "¡¿tiene un blog?! Considérenme un fanático". Por supuesto, eso era precipitar las cosas, lo que indicaba que estaba en mis cinco sentidos durante aquellos momentos, pero cuando en efecto llegué a leer sus publicaciones, quedé boquiabierto y estupefacto. Es increíble. ¡Increíble!
He llegado a empatizar tanto con sus relatos que en estos momentos tengo siete pestañas abiertas con entradas suyas en mi explorador de internet, y eso que en su lugar podría estar viendo el final de temporada de True Blood o algo así. De hecho, iré a continuar leyendo su página hasta que llegue el cansancio real. Quién diría que "Matilda" terminó poseyendo un sentido del humor increíble y un cinismo que extrañamente te deja un sentimiento cálido al leer su prosa.
Nota: Obviamente su página está en inglés, pero no le vendría mal ser publicado para obtener una copia en español.

18 agosto, 2013

Dentro del clóset.

Hace un rato ya, estaba deambulando por mi casa con un poco de mal humor. Ese tipo de comportamiento es "extraño en una persona como yo", de acuerdo a muchísimas personas que saben quién soy, pero dentro de mi hogar es normal que me sienta con ganas de extraerme una espina que no existe en realidad. Para calmarme un poco y evitar los ruidos --porque, al parecer, mi casa puede convertirse en una máquina de sonido de un momento a otro--, decidí encerrarme en un pequeño armario donde guardamos cosas viejas diversas (aprovechando la metáfora de estar encerrado en el clóset de manera física e interna).
Pasé una cantidad considerable de tiempo, ahora que lo pienso bien. No diré que duré dos días apresado por mi carente moral y mis pensamientos oscuros, solamente estuve un rato oculto, de pie frente a una fila de trajes antiquísimos envueltos en un fino y sucio plástico, útiles escolares que se remotan a más de cinco años, libros que presumen de cierta humedad mayor a la que posee un libro común y corriente. Me quedé viendo a cada objeto sin mirarlo realmente.

14 agosto, 2013

De escritores y de locos.

Pensé que la segunda recuperación de las muelas del juicio sería más divertida. Digo, tenía supuestamente la previa experiencia de haber pasado por eso a principios del verano, había preparado mejores películas y series para ver y ya sabía algunos trucos para sobrevivir con más comodidad, pero resulta que el destino torció las cosas y ya debería tener la herida cerrada. Se supone, claro. A estas alturas entraré a la escuela con el ligero dolor de cabeza recurrente de los últimos días.
El dolor no es lo que me preocupa en estos días, lo que me martiriza es el tiempo libre que tengo. Me siento un inútil al verme ahí postrado en el sillón de la sala viendo TV mientras el resto del mundo parece progresar de alguna manera. Claro, estoy escribiendo un poco por aquí y por allá, pero eso no hace mucho la diferencia a sabiendas de que puede que no progrese en ese ámbito.
Ser escritor es como mi sueño ideal en la triste utopía que imagino en ocasiones, pero es, a fin de cuentas, una utopía. Puede ser que algún día vea mi sueño realizado, es cierto; sin embargo, espero de mí más de lo que estoy haciendo actualmente porque sé que puedo hacer más. Hay veces en las que pienso "tal vez sea cierto eso de que debes dejar la primera parte de tu vida para vivir y lo demás para escribir", pero me conozco y sé que olvidaría todo si al menos no tomo nota o escribo sobre el asunto. Lo extraño es que cuando siento que estoy viviendo y miles de ideas pasan por mi cabeza, suelo concentrarme en otra cosa.

08 agosto, 2013

En un mundo ideal.

Hay ocasiones en las que me siento bien, como si por una vez en mi extraña existencia todas las cosas funcionan a la perfección. A veces es como si necesitara hacer algo productivo para sentirme bien pero, o no encuentro ese "algo", o simplemente no tengo la motivación para hacerlo. Normalmente, el resto del tiempo me siento como la mierda. Sin embargo, hasta en la mierda hay categorías y no me enfocaré en las físicas, sino tendría que describir ampliamente el dolor que siento aún por la cirugía de extracción de las muelas del juicio de este lunes.
Está la sensación de basura que se siente después de hacer algo como masturbarse, ver pornografía, hablar con un extraño a través de una página de internet de dudosa procedencia o alguna combinación de las anteriores (disculpen si esta entrada comienza a ser muy vulgar).