Te bajo destellos desde el cielo,
figura terrenal del océano,
¿aceptas mi fulgor, alma mía,
o continúo mi camino sin sendero?
28 abril, 2018
25 abril, 2018
5. La sobrina que no es pariente.
Compartí amistad con una compañera de mi misma carrera. Ambos vivimos en el mismo pueblo, por lo que tomábamos el mismo transporte, y como ambos estuvimos en el mismo salón y tuvimos el mismo horario vespertino, siempre nos apuramos para estar a tiempo y alcanzar a regresar de la ciudad al pueblo.
También compartí con ella muchos momentos de su embarazo. Quizá porque nada más coincidió que estuvimos el uno con el otro, compartiendo butacas y asientos de combi, pero sí creo que fue más la confianza que nos empezamos a tener al convivir con esa regularizar.
Muchos dirían que ni tanta confianza porque nunca ha escuchado de mi boca que soy gay, y es que nunca he podido. Por el montón de cosas que publico en mi cuenta de instagram ya lo debe saber, pero nunca he tenido el valor de sacarlo a la luz estando con ella.
"Conocer a una persona nueva implica salir del clóset una vez más", lo dijo no sé quién. Le faltó agregar que darte a conocer como en verdad eres implica salir del armario con mucho más bagaje emocional.
Cómo sea, adoro a mi sobrina –la hija que tuvo tras ese embarazo–, y es muy bonito que una niña que me ha visto quizá diez o quince veces en su vida se acuerde de mi persona, de su tío Raúl.
24 abril, 2018
4. Vivir por mi cuenta.
De alguna manera siempre me dio orgullo vivir por mi cuenta.
Nunca me importó demasiado el tener que cargar las compras en mis espaldas para subir el casi cerro sobre el cual está mi actual hogar ni le di tanta importancia a encontrarme con fantasmas en la oscuridad. Siempre quise vivir bajo mi propio techo, consciente de que a pesar de cualquier peligro o lo que pudiera suceder, podría salir adelante.En estos momentos no vivo solo ni tengo un techo que podría llamar propio. La casa en donde vivo tiene problemas que no sé o no me he puesto a reparar, carece de cuestiones que muchas personas nombrarán básicas, y no siempre es el espacio de descanso que debería ser para mí, pero el hecho de que pueda decir que he ido logrando salir adelante más airado de lo que esperaba me da la esperanza de que eventualmente pueda mejorar mis condiciones de vida.
23 abril, 2018
3. Camiones.
Hubo un tiempo en el que era aficionado por viajar en transporte público.
No sé desde cuándo perdió su magia pero en verdad solía sentir una excitante mezcla de inquietud y expectación cada que subía a un autobús de pasajeros y viajaba desde Bahía a Vallarta, o recorría las colonias de esta ciudad. A veces sin rumbo fijo, casi siempre hacia algún cine.
Es una magia que me cuesta admitir que he perdido en gran parte, porque ya utilizo dichos transportes con el único fin de llegar a tal o cual lugar.
Antes, subir a un autobús y pagar la cuota significaba la esperanza de recorrer el camino con mi mirada, de atrapar atardeceres entre brincos y baches, de interactuar con personas que quizá se tendrían que bajar antes que yo.
Tal vez simplemente todo se volvió demasiado familiar.
No sé desde cuándo perdió su magia pero en verdad solía sentir una excitante mezcla de inquietud y expectación cada que subía a un autobús de pasajeros y viajaba desde Bahía a Vallarta, o recorría las colonias de esta ciudad. A veces sin rumbo fijo, casi siempre hacia algún cine.
Es una magia que me cuesta admitir que he perdido en gran parte, porque ya utilizo dichos transportes con el único fin de llegar a tal o cual lugar.
Antes, subir a un autobús y pagar la cuota significaba la esperanza de recorrer el camino con mi mirada, de atrapar atardeceres entre brincos y baches, de interactuar con personas que quizá se tendrían que bajar antes que yo.
Tal vez simplemente todo se volvió demasiado familiar.
20 abril, 2018
2. El día de la comadre.
A partir de aquí empecé a querer entender que el mundo es uno y las publicaciones virtuales se tratan de otra cosa completamente distinta.
Reconozco que recibí atención no tanto porque fuera una buena fotografía, sino porque es el tipo de publicaciones que el ente "instagram" te celebra bastante bien. Dos personas disfrutando, bien vestidas, en un evento para el que se parece haber invertido buen dinero... es una fórmula convencional para llamar la atención sin tanto esfuerzo.
Con todo eso, disfruté mucho de la boda de mi comadre. Recuerdo que llevé de invitado a un amigo –aquella vez era la segunda vez que coincidimos en persona, ahora ya es de mis mejores amigos–, que fue el reencuentro de amistades que no había visto en meses y que en general el ambiente de la fiesta fue de amor y celebración, tal como se veía que disfrutaron los novios de su velada.
Me dio mucho gusto acompañar a una persona muy querida en su día especial, en que decidió comprometerse en cuerpo y alma a compartir su vida con el hombre que ella eligió para ello.
Quizá no mantengo tanto contacto con ellos como quisieran, pero atesoro muy buenos recuerdos de ellos, y ambos se convirtieron en una de las amistades más sinceras que siento que atesoro.
1. Golpe.
En una tarde de ocio pueden sucitarse millones de situaciones que den como resultado arte, deseo, erotismo, perdición...
Creo y sigo pensando que es a partir de la nada que la genialidad se puede construir, o despedazar en moléculas inservibles. Considero que el chiste de estar solos con nosotros mismos y con nadie más consiste en probarnos que podemos estar en paz con nuestros seres. Y si no lo estamos, entonces significaría que tenemos como reto esa búsqueda, pero solo soy un joven al que le falta por vivir balbuceando palabras en un espacio casi vacío.(¿Estará vacío?... me pregunto si importa).
En ese momento no estuve en paz, pero quería llamar la atención de alguna manera.
Fue, en parte, el principio del fin, y eso que eliminé imágenes para darle fluidez a la historia que se terminaba contando en ese perfil, o porque ya no tenían sentido para la imagen que quería dar en el momento.
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