Querido diario de un chico que regresó a escribir en su diario físico, pero recordó que tenía un blog en coma: no quiero escribir la historia otra vez, pero he escrito muchas estupideces en conversaciones dirigidas hacia un chico que pudo ser un potencial interés amoroso, pero lo arruiné lo suficiente como para evitarlo a toda costa. Para no perdernos en descripciones (no lo conozco en persona), llamémosle el chico Caótico.
Lo conocí en grindr, la aplicación donde conoces a otros chicos, y resumiré mencionado que tuvimos una conversación explosiva y sensual, hablando de masturbación, fotografías de penes y chistes de doble sentido.
Me sentí increíble, a pesar de las temáticas tratadas, pues me respondía con un ingenio y un humor único, utilizando un vocabulario más extenso que la mayoría de las personas de grindr o de mi grupo en la escuela. Ya con eso se había convertido en alguien especial. Y me doy cuenta, con ello de lo inseguro que puedo llegar a ser.
Para empezar, ni siquiera sabía si sería capaz de volver a escribir en mi vida porque eso implicaba volver a tratar conmigo mismo. Todavía soy un caos por el momento, y no estoy seguro de estar listo aún de relatar lo sucedido, así que comenzaré mencionando que anoche quería escribir sobre el cielo.
Para empezar, ni siquiera sabía si sería capaz de volver a escribir en mi vida porque eso implicaba volver a tratar conmigo mismo. Todavía soy un caos por el momento, y no estoy seguro de estar listo aún de relatar lo sucedido, así que comenzaré mencionando que anoche quería escribir sobre el cielo.