10 julio, 2017

Bloqueado.

Hijo de su perra madre.
Hijo de su vil reputísima madre.
Hijo de la chingada más puteada y encabronada de todas las pinches madres.
Me bloqueó el hijo de puta. Y, siendo objetivos, porque hay que serlo en esta vida sin limitarse a dejarse llevar de vez en cuando, tuve la vil culpa.
Pero el tipo era atractivo, tenía un tatuaje en el pecho y se le alcanzaba a ver apenas entre las aberturas de sus camisas, y era de complexión agradable de las que ni fu ni fa, y escribía decente, y si es que sigo diciendo cosas buenas del chavo las estaría inventando porque la verdad no las conozco. No existen. No sucede.
Traducción: regresé por cinco minutos a esos medios del demonio, a esas redes sociales de encuentros con personas "afines" para toparme con la pared de la realidad, esa que me dice: si pretendes que no sabes qué buscas, la vida va a entender que no te importa lo que encuentres.
La verdad es que, en esos negocios de las relaciones humanas, conviene seguir al instinto y mantener en raya los impulsos.

Que si el alma urge y los dedos procuran,
el estruendo surge y anuncia basura.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario

Deja tu comentario, opinión, duda, queja, respuesta o comienzo de conversación a continuación: