Tres semanas y dos horas atrás, estaba en tu cuarto dormido.
Una noche antes, caminábamos los dos por la playa.
Seis días después, bebimos sin sentirnos perdidos.
Tres o cuatro antes que eso, lo dimos todo, sin pensarlo.
Tres días antes que hoy, estabas aquí, en donde justo estoy.
Antier intentamos esconder nuestra piel en la del otro.
Hoy estamos ocupados, te llevaré en el pensamiento.
Mañana quién sabe, quizá no nos toque llegar, empieza a importar no verte, pero olvido el futuro al ver tus ojos, esos que no me ven dentro de siete años.
Jamás hablaste de los otros cuatro sentidos.
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