Querido diario de un chico que lleva demasiado tiempo confundido y ya no sabe cómo es sentirse no-confundido: no sé si quiero tener hijos algún día.
La pregunta ha surgido bastante, como un tema de emergencia para evitar el silencio en una reunión entre amigos, con mis familiares a la hora de la comida, o en una cita con un interés amoroso en potencia. Siempre está presente la incógnita de cómo te imaginas tu vida como padre (o madre, ya sea el caso).
Cuando era más joven (léase en la preparatoria), decía que quería tener un par de hijos gemelos, o lo típico: un hijo y una hija.
Tras descubrir mi sexualidad, la respuesta tuvo que adaptarse y contestaba que adoptaría hijos "porque no me agradaba pensar en la gran cantidad de niños que viven en la calle o en condiciones de vida deplorables".
Luego de desarrollar un poco de sentido del humor, la respuesta hasta hora ha sido que quiero un hijo de raza negra y una niña oriental, o una niña de raza negra y un niño oriental, y la seriedad con la que respondo depende de cómo esté el clima.
Sin embargo, hasta principios de este año, precisamente cuando me di cuenta que ya estaba en una relación con el chico con quien se supone que salgo en este momento, fue cuando me di cuenta de que en realidad no me había planteado en serio eso de tener hijos en un futuro.
Claro que me he detenido a reflexionar en los pañales, en la alimentación de un ser vivo, en las tareas escolares que le ayudaré a realizar, en la presión social, en las pláticas incómodas de la adolescencia, en ver cómo esa personita crece y se convierte en un sujeto adulto... en ser el responsable de una frágil vida.
Sin embargo, al ver que el chico con el que tengo una relación tiene escrito "tener hijos y formar una familia" en su proyecto de vida, al parecer desde que tiene uso de razón, me hizo preguntarme si en serio querría tener hijos.
La respuesta obvia sería "sí". Y de hecho lo más probable es que me encargue de un ser al que pueda llamar hijo o hija, aunque sea para tener algo en qué gastar los sueldos que espero ganar, pero no me veo anhelando a vivir tal cosa hasta que mínimo cumpla 32 años de edad. No antes, tal vez incluso después.
¿Por qué? Pues hay un sinfín de razones que no puedo enunciar debido a mi ocasional uso del departamento de Memoria de Corto Plazo en mi cabeza. Sin embargo, sí puedo decir que, al aspirar a escribir algo (y en serio hacerlo), necesitaré tiempo a solas. Mucho tiempo a solas. Mucho.
Admiro a las personas que pueden con el paquete de tener una vida y al mismo tiempo escribir, como Richelle Mead, la escritora de la serie Vampire Academy. Claro, la autora seguramente ya tiene experiencia escribiendo, planificando, esquematizando y muchas cosas que se pueden reducir a un verbo en gerundio, y estoy dispuesto a aprender a ello, y para ello también estoy dispuesto a sacrificar noches de sueño, a hacer "locuras de autodescubrimiento", y a postergar lo que siento que no quiero vivir en ese preciso momento. "Se vale soñar".
Quizá no estoy abriendo mis ojos al mundo de posibilidades que me puede brindar tener hijos. Es como cuando voy a la heladería y me preguntan por qué tardo tanto en elegir entre un sabor y otro, y es frustrante saber que, de haber escogido el otro sabor, las cosas hubieran salido de una manera diferente.
Quién sabe y el escoger un sabor en mal estado me hubiera hecho llegar temprano a casa y encontrarme con un amigo en el transporte. O tener una conversación con algún agradable extraño debido a que curiosamente elegí su sabor favorito. Y puede que hasta el hecho de ni siquiera comprar un helado me haga disfrutar de una rebanada de pizza.
Así es con ésto. Tal vez no tenga hijos en mi vida y goce de éxito. Puede que no tenga ninguna de las dos cosas. A veces siento que muero a los veintinueve. O termino con un hijo en tres años. Lo que quiero decir es que, en ocasiones, pensar en tener hijos puede ser muy problemático para personas como el tipo que está tecleando estas palabras.
Pienso en los traumas que le puedo ocasionar, en lo malcriados que terminen resultando los niños, en las piñatas a las que estaré obligado a asistir (o a hacer), en las reuniones de padres de familia a las que faltaré por estar organizando reuniones para los padres de mis alumnos (si es que resulta mi plan de dedicarme a la docencia y a la escritura).
En quién los cuidará cuando no pueda hacerlo yo, en qué pasaría si me despiden de mi trabajo y no tengo con qué asegurarle un futuro al niño que acepté para darle un futuro.
Las cosas se complican si resulta que encuentro a alguien dispuesto a compartir esas responsabilidades, pues está el tema de la organización, de los prejuicios y, puede ser, de una posible separación.
Se puede ver como falta de madurez, pero no creo estar listo para ese enorme paquete. No lo estoy, o no lo quiero estar todavía, pues parece que algunas personas no eligen ser padres y resultan siendo increíbles realizando ese trabajo.
Considero que me falta, en lugar de pensar en hijos, mejorar la relación con mi hermano y con mi hermana, ser más comprensivo con mis padres, aprovechar las oportunidades que surgen en la escuela, compartir los pequeños detalles con mis amigos, encontrar la respuesta a unas cuantas preguntas (o divertirme mientras lo hago, aunque no llegue al destino), conocerme y disfrutar de la vida en sí.
Aparte de que tengo una enorme lista de libros por degustar y de películas y series de televisión que planeo ver mientras pueda.
When I first realised I was gay, I thought that there would be no way for me to have children. As I grew older, I realised that I could have my own kids through getting a surrogate mother (artificial insemination), but I didn't want to bring a child into this world when there are so many out there who are orphaned and already need a parent. So right now, I'm almost certain that I will adopt a child or two in future, no matter what their race or appearance be.
ResponderBorrarThere was never a doubt in my mind that I would become a father. It's something I just know I'd be cut out to do, you know? It's difficult being gay and trying to plan a family around that, but no matter what I'll just keep trying. I'm sure you'd make a great father if that's what you want to do :)
Thanks a lot for the beautiful perspective you have on parenting, and I'm sure you'll be a great parent (and your kids will have an exquisite taste on movies, of course)(:
BorrarI will adopt a child if I decide to raise a kid, just like you actually, but I realised I'd never thought seriously about what it means to be a parent. Maybe I'm just afraid I might do a horrendous job.
I mean, poor thing! I'll keep thinking "I just can't screw this up, I can't screw this up", I know, but at the same time I don't want to be old and don't have anybody to tell my silly stories to, or anybody to give an old man advice when needed, or grandchildren who would make me smile and feel younger every time they visit their peculiar grandpa.
I know having children is, for me, something very important, but, hell, seems so, so complicated because of all the issues I have to resolve first, I don't see myself having kids at lead before 25.
Again, thanks a lot! And it's true, being a parent is one of the most incredible experiences one person can live (according to most of the people with kids, of course), and it might be even more challenging being gay and all, but it looks like it's worth trying.(: