No me siento como un chico gay normal. Estaba leyendo un guión que encontré por internet. Es de una película próxima a estrenarse llamada Gay Dude y trata sobre dos chicos que ven su relación de amistad en peligro desde el momento en el que uno de ellos decide confesar que es gay.
En pocas palabras, mi vida si tuviera un mejor amigo hombre, en serio. Fue raro leer ese guión y sentir que muchos de los diálogos que Alan Yang escribió ya los había dicho o los había pensado antes. Espeluznante. To be continued...
Siento que me estoy enamorando de alguien virtual. Después de interrumpir el post que estaba escribiendo anteriormente, quise terminar mi tarea, pero se me vino a la mente entrar a Omegle.com y activar la opción donde haces una pregunta y ves cómo dos personas extrañas responden a ella. Fue divertido preguntar si debía decir que soy gay en la confesión frente a un padre de iglesia extraño de una religión de la cual me alejo cada vez más y obtuve respuestas bastante coloridas a la cuestión que presentaba. La mayoría dijo que debía decirlo y no sé si lo haré o no.
Después de cansarme de unas respuestas poco provechosas, decidí contribuir al contestar unas cuantas. Había una gran variedad de preguntas, algunas bastante interesantes, siendo sincero, pero los extraños compañeros no solían responder con el mismo entusiasmo que yo, el cual disminuía con cada vez que presionaba la tecla 'escape'.
Duré un rato hasta que decidí dejarlo, pero me dije a mi mismo "vamos, una vez más" y apareció una extraña pero profunda pregunta que decía más o menos así:
Resultó ser parte de una expresión artística donde se aprecian los Power Rangers en una versión asiática, donde el Power Ranger blanco, uno de mis favoritos en mis días de infante, sufría de una sangrienta muerte que jamás habrían transmitido en este país por nada del mundo.
Mi desconocido acompañante y yo nos estábamos riendo del video y cuando hice el comentario de que era la espeluznante versión sangrienta de los Power Rangers (originalmente "creepy gory Power Rangers") mi aliado sorpresivamente comenzó a elogiarme. Sopresivamente. No había encontrado antes a alguien tan... no sé, tan ideal para yo platicar con esa persona, tal vez. Y una plática a la que le estimaba una duración máxima de cinco minutos se convirtió en uno de los chats más agradables de toda mi existencia. Para que se den una idea, duré más de una hora platicando con él.
Sí, es un chico. Al principio pensé que sería un chico abierto o una chica, pero poco a poco comenzaba a percibir ciertas vibraciones en mi interior que me indicaban que era un chico como yo. No podía estar más seguro. De hecho, nunca dijimos cuál era nuestra preferencia y en sus palabras traducidas "¡Es tan natural! Como que nos sincronizamos así, como si lo hubiéramos sabido sin en verdad haberlo sabido". En ese momento pensé "ese tipo es perfecto, tan perfecto que duele porque vive en otro continente, en uno de mis países favoritos".
Me preocupa mi estado mental porque no me había emocionado con un chico así desde hace mucho tiempo y menos con uno virtual. No les compartiré todo porque respeto su privacidad aunque nunca sepa de la existencia de este blog, pero no había conocido a un chico con el que pudiera platicar así, aún con la barrera de la interpretación que provoca el chat. Sólo sé que me tendré que conectar más seguido al Skype.
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And continuing...Siento que me estoy enamorando de alguien virtual. Después de interrumpir el post que estaba escribiendo anteriormente, quise terminar mi tarea, pero se me vino a la mente entrar a Omegle.com y activar la opción donde haces una pregunta y ves cómo dos personas extrañas responden a ella. Fue divertido preguntar si debía decir que soy gay en la confesión frente a un padre de iglesia extraño de una religión de la cual me alejo cada vez más y obtuve respuestas bastante coloridas a la cuestión que presentaba. La mayoría dijo que debía decirlo y no sé si lo haré o no.
Después de cansarme de unas respuestas poco provechosas, decidí contribuir al contestar unas cuantas. Había una gran variedad de preguntas, algunas bastante interesantes, siendo sincero, pero los extraños compañeros no solían responder con el mismo entusiasmo que yo, el cual disminuía con cada vez que presionaba la tecla 'escape'.
Duré un rato hasta que decidí dejarlo, pero me dije a mi mismo "vamos, una vez más" y apareció una extraña pero profunda pregunta que decía más o menos así:
/watch?v=QPKKpXBN9G0Estaba a punto de rendirme y regresar a mis rutinarias tareas, cuando la otra persona que estaba respondiendo la pregunta, con bastante entusiasmo, me invitó a ver el enlace con él. No podía resistirme a la tentación de seguir el vínculo de YouTube y ni siquiera el tener que copiar el enlace de forma manual pudo evitar que yo entrara a él.
Resultó ser parte de una expresión artística donde se aprecian los Power Rangers en una versión asiática, donde el Power Ranger blanco, uno de mis favoritos en mis días de infante, sufría de una sangrienta muerte que jamás habrían transmitido en este país por nada del mundo.
Mi desconocido acompañante y yo nos estábamos riendo del video y cuando hice el comentario de que era la espeluznante versión sangrienta de los Power Rangers (originalmente "creepy gory Power Rangers") mi aliado sorpresivamente comenzó a elogiarme. Sopresivamente. No había encontrado antes a alguien tan... no sé, tan ideal para yo platicar con esa persona, tal vez. Y una plática a la que le estimaba una duración máxima de cinco minutos se convirtió en uno de los chats más agradables de toda mi existencia. Para que se den una idea, duré más de una hora platicando con él.
Sí, es un chico. Al principio pensé que sería un chico abierto o una chica, pero poco a poco comenzaba a percibir ciertas vibraciones en mi interior que me indicaban que era un chico como yo. No podía estar más seguro. De hecho, nunca dijimos cuál era nuestra preferencia y en sus palabras traducidas "¡Es tan natural! Como que nos sincronizamos así, como si lo hubiéramos sabido sin en verdad haberlo sabido". En ese momento pensé "ese tipo es perfecto, tan perfecto que duele porque vive en otro continente, en uno de mis países favoritos".
Me preocupa mi estado mental porque no me había emocionado con un chico así desde hace mucho tiempo y menos con uno virtual. No les compartiré todo porque respeto su privacidad aunque nunca sepa de la existencia de este blog, pero no había conocido a un chico con el que pudiera platicar así, aún con la barrera de la interpretación que provoca el chat. Sólo sé que me tendré que conectar más seguido al Skype.
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