Como siempre, mis períodos filosóficos, llenos de preguntas que van desde la metafísica hasta el orden del universo, suelen suceder en la madrugada y/o mientras intento concentrarme en la realización de alguna tarea escolar. No pienso desenvolverme tanto, pues planeo dormir esta noche madrugada y descansar un rato para mañana evitar tener una expresión hostil en mi rostro, pero tengo que desahogarme.
Poco a poco he notado que en realidad soy un chico que es al mismo tiempo homosexual y homofóbico. Interesante, ¿no? No. Bueno, sí es algo interesante o quizá hasta fascinante, pero no es agradable despreciar lo que es una gran parte de mi vida, sobre todo cuando cada día lo hago algo más y más importante para mí, a pesar de que no todo en este mundo sea definido por mi sexualidad.
Lentamente he cambiado el segundo aspecto que suele definirme, pues es algo que tenía que hacer si quería seguir viviendo o al menos hacer de mis días una serie de eventos tolerables. Sin embargo, si algo he dejado algo fuera de mis ejercicios de tolerancia es a los chicos que tienen maneras algo femeninas. ¿Cómo una chica que tiene más testosterona en su cuerpo que la que tengo yo en el mío no me intimida o afecta tanto como un chico que habla con un tono de voz más agudo de lo que es "socialmente aceptable"? (Por cierto, a la mierda con los estándares de la sociedad).
Hoy conocí a un chico que es un poquitín afeminado --lo digo sin sarcasmo-- y me afectó un poco este detalle, porque de alguna manera me sentí extraño. Resultó ser agradable, bromista, espontáneo y divertido, pero me intimidó un poco (aunque tal vez fue por la ropa que traía y porque olía rico, contrastando con el desastre que seguramente vio en mí).
Utilizando mi cápsula del tiempo mental, aún recuerdo aquellos primeros días de mi educación superior, cuando no podía ni siquiera mirar a un compañero que parecía que tenía las letras G-A-Y escritas en letras rosadas sobre un arco iris que se posaba sobre él día y noche. Lo agradable de la historia es que resultamos ser grandes amigos y para nada me arrepiento de cada momento que hemos pasado juntos.
Con estas dos personas en mente, hace un rato estaba pensando: "¿qué pasaría si, para empezar, compartiera al fin mi sexualidad con mis padres al estar en una relación con un chico afeminado?". Si el aceptarme representará un gran paso muy difícil para la vida de mis padres, quienes crecieron con la concepción eterna de que los homosexuales son criaturas aberrantes e infernales, ahora el hecho de hipotéticamente salir con alguien a quien ellos considerarían estar en la cima de los insultos a la naturaleza, me matan y luego cometen suicidio.
¿Será esa la razón por la que no me veo saliendo con un chico así? Si es eso, debo superarlo inmediatamente. Es idiota pensar así, pues si se supone que el interior de las personas es lo que en realidad cuenta, normalmente muchos aspectos de ser afeminado forman parte de lo exterior. Estoy discriminando a una parte de mi propia comunidad. Tal vez simplemente "no sean mi tipo", pero día a día me doy cuenta que esa frase es una estúpida excusa que se da cuando no sabes cómo decirle a alguien en específico que no te gusta. No considero tener ningún "tipo". Analizando a cada individuo con quien tuve alguna interacción que fue más allá de amistad, no es muy posible encontrar una gran gama de similitudes.
Y, bien, voy creciendo internamente, tratando de sobreponerme a aquel temor irracional a ciertas personas, lo cual es solamente ignorancia. Una estúpida ignorancia que me lleva a realizar prejuicios apresurados sobre personas que tanto pueden ser como lo esperaba como pueden sorprenderme gratamente.
Honestly, I used to be ashamed of the overly effeminate group of homosexuals in Australia, because they'd make the LGBT community look "weird" in the eyes of my parents. Then I came to realise that it is not their fault, nor their problem, if my parents don't like who they are. All that counts is the person on the inside, and I gradually got them to see that side. It took about two years, but both my mother and my father have no prejudices against homosexuals anymore. They accept me for who I am, and will accept the boyfriend I choose so long as he's good to me.
ResponderBorrarTo your point about "having a type." I do think that there are certain qualities people are attracted and repulsed by. I'm certainly not repulsed by overly-effeminate men, but I'm certainly not attracted to them. Who knows, maybe one day I will fall in love with a "sissy boy," but that will be because of 'who they are,' not what they look and sound like.
Almost all of my prejudices and dislikes about the LGBT community have faded into obscurity, simply through research, time, and life experience. I've come to realise that all of my opinions are subject to change, because you just never know when you'll learn something you never knew about human-nature and yourself. :)
Indeed, the diversity is what makes human interaction a beautiful and wonderful thing (even if it males it a hell lot difficult).
BorrarI agree with you, I think my opinions can and most likely will change, depending of the circumstances and my experiences to that point. I see that as a healthy thing, something as natural as breathing.
I just can't wait to get rid of the prejudices and misconceptions I know I have about certain things, but I know that will come eventually. I just don't want to be that guy complaining all the time about how hard the world is for me and how the people are so unwilling to accept me, when I might be the one who needs to chance.
It's a really beautiful and complicated topic, and I appreciate a lot your contribution to this little space. You're awesome(: