17 diciembre, 2011

Cuando estabas tú aquí.

Hay unas cosas que deben recordar para que no pierdan el hilo a lo largo de la historia. Recuerden que tengo un amigo, al cual lo llamo 'compadre' y que él prometió que me iba a presentar a un amigo suyo porque nos encontraba muy parecidos en nuestra forma de ser. Bueno, recuerden también que conocí a un amigo del compadre y me llegué a sentir triste porque no sentía que encajaba en este mundo y me sentí totalmente suicida en ese momento hasta que al día siguiente me dijo el compadre que le había caído bien y cambió mi percepción del mundo. Bien, ¿listos?
Comenzaré diciendo que estaba preparado para que este día fuera absolutamente aburrido y sin nada que hacer, puesto que ya estoy en vacaciones. Comencé viendo series como 'Glee' y 'Awkward' para olvidarme un poco de las medicinas y para evitar hablar o cantar. Es inevitable para mi pero mis remedios funcionaron.
Todo apuntaba para que el resto del día fuera exactamente igual pero hubo un giro sorpresa cuando la trama el día iba avanzando. Estuve merodeando un rato por facebook y me topé curiosamente con el del compadre. Al hacerlo se me ocurrió publicar una frase ingeniosa (pero de otro sitio) en mi muro y volví a revisar el perfil de mi amigo. Apenas había publicado un estado y, como casi siempre hago, le puse 'me gusta' y ví que en ese instantele había comentado nada más y nada menos que su amigo. Después de dudar por un rato, decidí agregarlo como amigo.
Sorpresivamente, después de otro rato, me aceptó y le puso un 'me gusta' a mi estado. Quería hacerle plática, o enviarle un mensaje privado, pero dejé pasar la oportunidad y calculaba que era mucho tiempo como para enviarle algo por 'inbox'. Al final se me ocurrió aparecer como conectado en el chat y ví que ahí seguía. Había abierto una ventana para hacer una conversación con él, pero (después de unos instantes estratégicamente planeados) él me envió un mensaje primero.
Terminamos platicando. Mucho. Creo que nunca había realizado tantos mensajes privados con una persona el mismo día que lo acepté. Y dejen les digo que resultó que tenemos mucho en común y que él es el tipo que mi amigo me iba a presentar. Otra sorpresa.
Platicábamos de todo. De nuestros gustos, de nuestras familias, de cosas que pensábamos, de nuestros colores favoritos, hasta de nuestros perros. Fue como tener una primera cita a través de un servicio de internet de mala calidad. Incluso llegué a dejar a mi hermano hablando de lo entrado que estaba en la conversación con él. Fue algo mágico y algo que estaba esperando.
Pero como es mi vida, no está permitido tener todo así de fácil (aunque siento que nada de esto fue fácil), terminaron las cosas mal. No fue porque nos terminemos odiando al final de todo, ni porque resultó que arruiné las cosas. Fue porque tuvo que cerrar su facebook. Todo porque había terminado en ese momento con su pareja, una mujer. ¿Es hétero? No. Pero tenía una especie de relación con ella para que no lo descubrieran por ser gay.
Aunque ya se lo había dicho a sus padres (o de alguna forma lo sabían) seguía con ella hasta hoy.
Entonces, ¿dónde queda mi oportunidad con él? ¿No lo volveré a ver ni volveré a hablarle? Obviamente si tengo la oportunidad la aprovecharé, y dijo que iba a volver a dicha red social, pero mi pregunta es ¿cuándo?
Es posible que él sea la persona con la que he anhelado, quien he soñado y a quien he esperado durante mucho tiempo. Y, aunque (si es él) pude haber tenido el placer de haber aprovechado la oportunidad de hablarle, no creo justo que ya no aparezca, al menos por un tiempo.
Estoy triste por ello. De hecho, lo último que hice fue guardar la conversación entera en el ordenador y cerrar el facebook después de despedirme de él, compartiéndole mi esperanza de volver a conversar con él.
Técnicamente no esperaba nada de hoy y obtuve mucho y a la vez nada. Aunque puedo decir que me gustó tenerlo todo.

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