14 diciembre, 2011

Daños, reparaciones y falsa hipocresía.

Antes de comenzar con el relato de hoy quiero disculparme por la entrada de ayer, que creo resultó ser el 'A Night Of Neglect' de mi 'Glee', es decir, un episodio con cosas que parecieron ser de relleno y un mal tratamiento de la historia y eso es inaceptable si me quiero convertir en el Stephen King del drama adolescente.
Lo cierto es que expresé, de una forma retorcida y desesperada, lo que sentí el día de ayer. Ahora estoy por escribir los restos encontrados tras los daños sucedidos, y déjenme decir que hoy no me fue nada mal durante el día.
Todo comenzó con una pequeña resaca de la desvelada y el conocimiento de que era demasiado tarde como para levantarse. Eran cerca de las diez de la mañana y, para alguien que se despierta entre las seis y las ocho de la mañana, es un poco alarmante ese horario. Lo bueno era que había terminado las tareas el día siguiente y no estaba muy dispuesto a realizar las tareas del hogar, por lo que sólo significaba que me iba a dar un baño.
Y me terminé dando un baño en el patio de mi casa bajo los tendederos de ropa (sin ropa obviamente en ese rato) porque ahí era más soleado y no iba a soportar tanto el frío decembrino de mi población. Terminó siendo una triste imitación de un video porno. En pocas palabras eso. Si se preguntan por qué déjenme aclararles sus dudas: no tengo ni el cuerpo ni el 'tamaño' (obviamente saben a lo que me refiero).
Eso ha sido algo que me había atormentado durante mis días de secundaria, y aunque no lo he superado del todo, ya no me provoca depresiones ni traumas. Ya me acepté como soy y tengo presente de que no es muy probable que cambie. No hay problema por eso.
Permítanme un ligero salto en la historia y vayamos hasta que llegué a la escuela, es decir, actualmente el lugar donde sucede todo lo que me estresa en mi vida y también donde he encontrado a ese 'no sé qué que qué se yo' que hace que mis días tengan sentido. Y déjenme sólo irme a lo importante, no quiero poner más relleno como ayer.
Algo de lo que hice fue platicar con mi compadre. Era un hecho inevitable pero que temía debido a lo sucedido ayer, todavía no me sentía listo para volver a la normalidad. Pongan una expresión de sorpresa pues las conversaciones eran como si fueramos dos grandes amigos de toda la vida. Incluso me comentó que le había caído bien a su amigo del cual les hablé anoche (y eso me impactó de forma masiva, pues sentí todo lo contrario). Salí de mis problemas imaginarios con un simple 'f*ck you'. Me sentí victorioso por un minuto y decidí que debía concentrarme menos en mis dramas personales y hacer de mi tiempo emo una cosa y de mi tiempo socializando otra muy diferente.
Un consejo para todos y todas en este pequeño mundo, si crees que enamorarte de alguien está mal, terminarás desilucionado. No lo digo porque esté deprimido por enamorarme de alguien que me haya despreciado, sino porque me estoy 'enamorando' de un buen amigo. Que no es gay.
Es el hombre al que llamarían 'guapo', con una personalidad algo difícil, pero muy atractivo. Vulnerable es una de las palabras que lo describen y él, con su amistad, me permitió adentrarme en esa vulnerabilidad. Pero él no comparte mis preferencias. Créanme que ha sido difícil acercármele para besarlo, porque puede que haya visto una oportunidad donde nadie más la habría visto, pero simplemente es algo que se irá conmigo hasta la tumba (a menos de que suceda ese terrible momento de toda comedia romántica donde los secretos del protagonista se hacen públicos).
Pregúntenme si no fue difícil aguantarme las ganas de hacer algo inapropiado con él. Y digo inapropiado porque simplemente está mal que un homo bese a un hétero en público cuando el hétero le dio la confianza al homo. Es imposible. Y todo se intensificó cuando estábamos jugando los dos con una gran amiga en el transporte público a un juego llamado 'papa caliente', pero con un celular. Siempre poníamos de castigo que el perdedor iba a ser abordado con una pregunta un tanto indiscreta, pero debido a la falta de creatividad colectiva, decidimos que era de quitarse una prenda. Y terminé en 'topless', una tarea no tan sencilla de realizar cuando en 15 minutos pierdes seguidamente y tienes una chamarra, una playera y una camisa de resaque.
Lo importante de la mención de este juego, aparte de que nunca había estado sin nada cubriendo mis esculturales llantitas, era que cuando él me tocó un pezón en afán de realizar una broma, inmediatamente sus dedos fríos provocaron una electricidad interior que dio como consecuencia una pequeña erección. Felicidades, tenía una erección y faltaba poco por llegar. Agradezco el momento en el que se me ocurrió poner mi mochila sobre mis piernas y también aquel momento en el que mi autocontrol decidió cobrar fuerza. Pero bueno, no había nada que hacer.
Al llegar a nuestro destino, él me invitó a ir a caminar en la mañana. De hecho, debo mencionar que tiene una naturaleza muy bromista, me dijo algo así como 'mañana voy a pasar por tí a tu casa para correr a las cinco de la mañana' en tono de entrenador de atletismo, y a pesar de que pensé que podría salir algo interesante de eso, deserté. Y deserté por las mismas razones que tenía para ir. Imaginen compartir una caminata con mi "boy crush" en donde podría conocerlo mejor y, estando sólos, podría intimidarlo un poco y hasta llegar a besarlo, como mínimo.
Pero el punto es que no soy mujer. No tengo la vagina que él busca (o creo que busca), tengo un ano y otro pene (y mi tamaño no es un punto que juege a mi favor en este tipo de casos). No soy alguien que pueda competir contra el amor de una mujer, y menos si tengo que esconder la relación a favor de la incertidumbre de mi familia. Está mal en casi cada sentido, pero eso también lo hace excitante.
Sólo quiero pensar en conocer a mi chico ideal un día de estos y poder ser feliz aunque sea por cinco minutos. Ni siquiera ver 'Glee' me animó tanto como otros días lo hacía. No es que fuera un mal episodio, simplemente no me dejó satisfecho.
La soledad es algo con la que tendré que lidiar durante un tiempo. Digamos que estoy como rendido ante la idea de encontrar a ese ser humano que me complemente como persona, que sea lo que mi alma necesita para recobrar fuerzas y salir de la oscuridad. Absolutamente me rindo. No espero nada de aquí a mucho tiempo y espero seguir así, pues cuando las cosas son imprevistas, el impacto que dejan es más profundo. Me gustan las sorpresas, aunque no espero ser sorprendido pronto.
"Saldremos caminando de esta oscuridad, y tú y yo ascenderemos como uno solo." 'Somebody' de Lemonade Mouth

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