"Tienes que estar bien, feliz", estuve pensando a lo largo del día, "o al menos trata de aparentar que lo estás".
Recordaba con dureza las palabras que dijo mi mamá aquel día que le dije mi pequeño secreto.
Me miró con ojos firmes, tratando de mantener un ritmo de respiración.
"Veo que no eres feliz", dijo.
Desde ese momento siento que me hice una promesa implícita. Supuestamente no sería tan difícil de lograr el propósito, pues mi secreto ya no era así para mi mamá. Mi papá sigue en la penumbra (al menos porque no le he dicho directamente), pero que uno al menos esté consciente de ello ya es un gran avance.
Pasaron semanas, casi un mes desde el día de la promesa, y la seguía manteniendo sin presiones, sin prisas y con tranquilidad. Me sentía bien, todo parecía estar bien y, por primera vez en años, las cosas pudieron ser grises, y no nada más blanco o negro.
Pero hoy no me sentí feliz. Rompí el trato y mi mamá vio que no era feliz. Ponía música e instintivamente terminaba en las canciones tristes. Encendía mi computadora para comenzar con los deberes y aún no he podido comenzarlos. Trataba de concentrarme en alguna cosa feliz que aportara algo, pero veía a mi papá y me entristecía que no tenía el valor de acercarme a él.
Me di cuenta que es la promesa más sinsentido que me he hecho desde que tengo memoria, pero todavía me siento comprometido a cumplirla.
No importa que descubra que irradiar felicidad no es parte de mi naturaleza, aunque las personas me dan a entender que así me ven.
Me han dicho que piensan de mí como el protagonista de una comedia romántica que vive aventuras siempre sonriendo, mientras que me veo como una combinación entre Bridget Jones sin sentido del humor y Jane Eyre en su estado más melancólico.
Aquí, en este momento, puedo decir que no estoy feliz, pero eso no está tan mal. En ocasiones siento necesario estar alejado de las personas, acurrucarme en un espacio pequeño y perderme entre la oscuridad. Me gusta hacerlo, sé que lo disfruto, no daño a nadie.
Sin embargo, ¿cuándo podré aceptar esa oscuridad, cuando todavía le tengo miedo?
Genial!
ResponderBorrar¡Gracias! Me gustaron bastante tus publicaciones.
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